El colágeno es la proteína más abundante en el cuerpo humano y se ha descubierto que proporciona numerosos beneficios, como mejorar la elasticidad y la salud de la piel, ayudar a la cicatrización de heridas y favorecer la salud de las articulaciones y los huesos. Pero, ¿el colágeno es beneficioso para el intestino? En este artículo, analizaremos los posibles beneficios del colágeno para la salud intestinal, y la relación del intestino con el sistema inmunológico.
Aunque el impacto del colágeno en la salud intestinal es un área de investigación relativamente reciente, los estudios en animales y las hipótesis basadas en las funciones conocidas del colágeno en el cuerpo sugieren que puede tener beneficios significativos para la salud intestinal, especialmente en relación con el sistema digestivo y el microbioma intestinal. A continuación, vamos a aclarar algunos conceptos y comentar algunos estudios científicos:
La salud intestinal se refiere a la función y equilibrio del tracto gastrointestinal. El intestino es el órgano en el cual se produce la absorción de nutrientes e, igualmente, donde se encuentra y lleva a cabo gran parte del sistema inmunitario. Así, mantener un sistema digestivo saludable es esencial para nuestro bienestar general, ya que tiene un papel crucial en nuestro sistema inmunológico, en la absorción de nutrientes, y en la prevención de enfermedades gastrointestinales.
El microbioma intestinal es un complejo ecosistema que alberga una diversidad de microorganismos, incluyendo bacterias, hongos y otros microbios, que habitan el tracto digestivo. Estos microorganismos juegan un papel crucial en la digestión, la absorción y la síntesis de nutrientes, además de fortalecer el sistema inmunitario al proteger contra patógenos invasores y mantener la integridad del revestimiento intestinal. A diferencia de los probióticos, que involucran directamente a microorganismos vivos, los prebióticos se refieren a “sustratos” que son utilizados selectivamente por los microorganismos hospedadores y que confieren un beneficio para la salud. En este sentido, un estudio realizado en ratones evaluó la posibilidad de utilizar péptidos de colágeno como prebióticos vinculándolos con cambios en la composición de los microbios intestinales y concluyó que el consumo de dichos péptidos modificó sustancialmente la composición de la microbiota intestinal, es decir que actuaron como prebióticos para el microbioma intestinal, y además produjeron sustancias llamadas metabolitos, que ayudan a mantener fuerte la barrera intestinal (Baek et al., 2023).
Las células intestinales están conectadas a través de lo que se conoce como uniones estrechas.Estas conexiones entre células pueden debilitarse con el tiempo, lo que causa el síndrome del intestino permeable y puede contribuir a la enfermedad inflamatoria intestinal. Básicamente, puede haber huecos o “agujeros” microscópicos en la barrera intestinal que son mucho más grandes de lo que deberían ser, lo que permite el paso no deseado de toxinas y partículas de alimentos no digeridos. Por su parte, el colágeno está compuesto por los aminoácidos prolina e hidroxiprolina, que desempeñan un papel fundamental en la regeneración de los tejidos intestinales y, además, es crucial en la reparación de los tejidos y la cicatrización de heridas. Por eso, una pregunta que surge en este punto es si los suplementos de colágeno podrían ayudar a reparar las úlceras de estómago u otros daños estructurales en los intestinos y, al respecto, un estudio descubrió que la suplementación con colágeno efectivamente ayudó a reparar el daño en las uniones estrechas del revestimiento intestinal (Chen et al., 2017).
La disbiosis en el microbioma intestinal (un desequilibrio entre las bacterias intestinales buenas y malas) y/o el intestino permeable o el daño a la barrera intestinal pueden causar inflamación en el tracto digestivo. La inflamación crónica de bajo grado contribuye a diferentes estados de
enfermedad y la inflamación en el tracto digestivo específicamente puede causar síntomas digestivos, como hinchazón, gases, diarrea, estreñimiento y problemas con la absorción de nutrientes (Furman et al., 2019). Ahora bien, si el colágeno puede ayudar a mantener un microbioma intestinal saludable, podría ayudar a reducir la inflamación crónica de bajo grado a lo largo del tracto digestivo. En concordancia, estudios realizados en animales han demostrado que el colágeno puede aumentar la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC), como el butirato, que las bacterias producen de forma natural en el intestino cuando fermentan fibra prebiótica y otros carbohidratos que ingerimos (Larder et al., 2021). Está demostrado que el butirato tiene propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a mantener un peso corporal saludable (Siddiqui y Cresci, 2021).
¿Ahora bien, de qué manera todo lo expuesto anteriormente tiene relación con el sistema inmunitario?
Lo que ocurre es que, aproximadamente, el 80% de las células inmunitarias se encuentran asociadas a la mucosa intestinal y, por lo tanto, una flora intestinal bien constituida es esencial para un sistema inmunitario fuerte. La función crítica del sistema inmunológico en el intestino delgado es preservar la función de barrera contra diversas infecciones extracelulares y antígenos proteicos de la dieta, mientras que en el intestino grueso es prevenir respuestas inflamatorias contra la microbiota comensal (Mowat & Agace, 2014).
La estructura de la mucosa a menudo se denomina colectivamente barrera mucosa intestinal o barrera intestinal. Se compone de una barrera física (la capa epitelial intestinal), química (la capa mucosa), inmunológica (varias células inmunitarias, principalmente debajo de la lámina propia) y biológica (la microbiota intestinal residente) (Sánchez de Medina et al., 2014; Yang et al., 2013). Estas cuatro partes están estrechamente vinculadas y constituyen una comunidad para modularse entre sí directa o indirectamente en el caso de la homeostasis intestinal y la patogénesis de las enfermedades relacionadas con el intestino, respectivamente ( Deplancke & Gaskins, 2001; Kamada & Núñez, 2014 ). En este sentido, mencionaremos dos estudios específicamente centrados en el impacto de los péptidos sobre el sistema inmune, a través del intestino:
La mucosa gastrointestinal mantiene un delicado equilibrio entre la tolerancia inmune a los nutrientes y los componentes nocivos, lo cual es crucial para el funcionamiento normal del sistema digestivo. Un estudio concluyó que los péptidos bioactivos dietéticos impactaron positivamente en la homeostasis gastrointestinal al modular la función de barrera, las respuestas inmunes y la microbiota intestinal (Bao & Wu, 2021).
Otro estudio sugirió que los péptidos bioactivos de colágeno podrían actuar como un inmunonutriente, modulando la respuesta inmune (efecto inmunoestimulador sobre macrófagos M0 y proliferación significativa de linfocitos T), y los procesos inflamatorios. Es decir que, dichos péptidos podrían favorecer una respuesta inmune eficaz y no exacerbada, ejercer un efecto protector sobre la población de células inmunes y un efecto antiinflamatorio (Soriano-Romaní et al., 2022).
Recopilando todos los estudios anteriormente mencionados, podemos derivar que el colágeno influye en el sistema inmune de varias maneras, directa o indirectamente:
- Reparación del revestimiento intestinal: El colágeno ayuda a mantener la integridad del revestimiento intestinal, lo que evita la entrada de patógenos y toxinas en el cuerpo.
- Fortalecimiento de la barrera mucosa: El colágeno también fortalece la barrera mucosa, que es la primera línea de defensa contra infecciones.
- Estimulación de la respuesta inmune: Algunos estudios sugieren que el colágeno podría estimular la producción de células inmunes, como macrófagos y linfocitos.
- Reducción de la inflamación: El colágeno tiene propiedades antiinflamatorias, lo que puede ayudar a reducir la inflamación crónica y promover un entorno inmune saludable.
- Apoyo al microbioma intestinal: El colágeno puede actuar como un prebiótico, favoreciendo el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino, lo que es esencial para un sistema inmune funcionando correctamente.
De esta manera, los péptidos bioactivos de colágeno hidrolizado juegan un papel clave en la salud intestinal, favoreciendo una eliminación óptima de nutrientes y una salud digestiva equilibrada, lo que a su vez refuerza el sistema inmunológico.
Bao, X. & Wu, J. (2021). Impact of food-derived bioactive peptides on gut function and health. Food Research International 147, 110485.
Baek, G.H.; Yoo, K.M.; Kim, S.-Y.; Lee, D.H.; Chung, H.; Jung, S.-C.; Park, S.-K.; Kim, J.-S. (2023). Collagen Peptide Exerts an Anti-Obesity Effect by Influencing the Firmicutes/Bacteroidetes Ratio in the Gut. Nutrients 15, 2610.
Chen, Q.; Chen, O.; Martins, I.M.; Hou, H.; Zhao, X.; Blumberg, J.B.; Li, B. (2017). Collagen peptides derived from Alaska pollock skin protect against TNF-α induced dysfunction of tight junction barriers in Caco-2 cells. J. Name. 00, 1-3.
Deplancke, B. & Gaskins, H. R. (2001). Microbial modulation of innate defense: Goblet cells and the intestinal mucus layer. The American Journal of Clinical Nutrition, 73(6), 1131S–1141S.
Furman, D.; Campisi, J.; Verdin, E.; Carrera-Bastos, P.; Targ, S.; Franceschi, C.; Ferucci, L.; Gilroy, D.W.; Fasano, A.; Miller, G.W.; Miller, A.H.; Mantovani, A.; Weyand, C.M.; Barzilai, N.; Goronzy, J.J.; Rando, T.A.; Effros, R.B.; Lucia, A.; Kleinstreuer, N.; Slavich, G.M. (2019). Chronic inflammation in the etiology of disease across the life span. Nature Medicine 25, 1822–1832.
Kamada, N. & Núñez, G. (2014). Regulation of the immune system by the resident intestinal bacteria. Gastroenterology, 146(6), 1477–1488.
Larder, C.E.; Iskandar, M.M.; Kubow, S. (2021). Gastrointestinal Digestion Model Assessment of Peptide Diversity and Microbial Fermentation Products of Collagen Hydrolysates. Nutrients 13, 2720.
Mowat, A.M., & Agace, W.W. (2014). Regional specialization within the intestinal immune system. Nature Reviews Immunology, 14(10), 667–685.
Sánchez de Medina, F., Romero-Calvo, I., Mascaraque, C., & Martínez-Augustin, O. (2014). Intestinal inflammation and mucosal barrier function. Inflammatory Bowel Diseases, 20(12), 2394–2404.
Siddiqui, M.T.; Cresci, G.A.M. (2021). The Immunomodulatory Functions of Butyrate. Journal of Inflammation Research 14, 6025–6041.
Soriano-Romaní, L.; Nieto, J.A.; García-Benlloch, S. (2022). Immunomodulatory role of edible bone collagen peptides on macrophage and lymphocyte cell cultures. Food and agricultural immunology 33, 1, 546-562.
Yan, L.; Yang, C. & Tang, J. (2013). Disruption of the intestinal mucosal barrier in Candida albicans infections. Microbiological Research, 168(7), 389–395.

